Como Google Salvo a una Niņa

05/01/07

"A quien reciba este correo, por favor, ayúdeme porque ya no puedo más." Clic.
 

Este sencillo mensaje dejado por una niña canadiense en una página web australiana la ha liberado de seguir sufriendo los abusos sexuales a los que supuestamente la sometían en su domicilio.

La policía canadiense no ha querido precisar ni el nombre ni la edad de la menor. Sólo ha dicho que, tras recibir la atención de especialistas, la pequeña ya se encontraba en un lugar seguro.

Por lo que se ha podido reconstruir de la historia, la niña vivía en la provincia canadiense de Nouveau-Brunswick, al este del país. Un día, desesperada por su situación, se conectó a Internet.

"Ayuda"

Unas semanas antes de Navidad, y sin saber a quién acudir, entró en un buscador y tecleó las dos palabras que mejor resumían su situación: " Kids help " (ayuda para niños, en inglés).

Después, la pequeña decidió enviar un mensaje más largo relatando lo que le pasaba. "Por favor, ayúdenme para que esto tan horrible termine pronto", habrían sido sus palabras, según dijo Lana Prosper, una de las voceras de la Policía Real de Canadá, en una entrevista con el canal de televisión canadiense CBC.

De las primeras direcciones que aparecieron en su pantalla, eligió la de una organización australiana dedicada a socorrer a niños en su situación.

El llamado no cayó en saco roto. Con la ayuda de un proveedor de Internet, Bell Aliant, los encargados de la página web, que tiene su sede en Queensland, Australia, iniciaron el rastreo de la dirección desde la que se había enviado el desesperado mensaje de auxilio.

Estas búsquedas se hacen siguiendo el rastro de las llamadas direcciones IP (la firma electrónica que todos los ordenadores dejan en Internet cuando se conectan a una página web).

Contacto con el FBI

Cuando se determinó que el mensaje había partido de América del Norte, la policía de Queensland se contactó con el FBI.

El organismo federal norteamericano asumió la investigación, que llegó a Canadá, donde le pasó la información al Centro Nacional contra la Explotación de la Infancia (Cncee, según sus siglas en francés). Esta institución canadiense fue la encargada de alertar a la Policía Real de Canadá.

La pesquisa continuó la búsqueda en el territorio, siguiendo el paso del mensaje por las redes locales. El cerco se fue estrechando hasta que identificaron la línea telefónica desde la que se había enviado la petición de socorro.

No se sabe cuánto tardaron las fuerzas policiales de los tres países en encontrar a la niña ni quiénes eran los culpables de los abusos que ésta denunció.

Lo que hasta ahora sí pudo determinar la investigación es que éstos eran reales, porque la policía la ha trasladado a un lugar seguro.

También se descubrió que la niña estaba tan asustada que no se dio cuenta de que pasaba por alto las páginas web de la misma organización con sede en Canadá, que son las que salen primera y segunda en el buscador.

Al respecto, otra de las voceras de la Policía Real canadiense, la oficial Julie Gagnon, explicó ayer que la pequeña había realizado el pedido de auxilio a través del motor de búsqueda Google.

Fuente: adnmundo.com